Presentación:

La Economía de la Innovación tiene por objeto estudiar el fenómeno del cambio tecnológico y organizacional, a fin de entender los determinantes del proceso innovativo y su impacto tanto en el desempeño de las empresas (su competitividad), como en el crecimiento y desarrollo económico de los países. Los niveles de análisis de este campo son amplios y abarcan un rango de estudios que van desde las decisiones empresarias respecto de cómo, cuándo y en qué invertir, hasta los procesos revolucionarios de cambios paradigmáticos.

De esta forma, se observa que la innovación es definida en diferentes planos: uno macro, usualmente asociado a las grandes innovaciones que revolucionan de manera transversal las prácticas existentes (este es el caso de la llegada de internet, por ejemplo); un plano meso, donde las innovaciones tienen que ver con cambios radicales en determinados sectores productivos (la siembra directa y la soja transgénica, por ejemplo) y un plano absolutamente micro, relacionado con la implementación de nuevos procesos o la comercialización de nuevos productos por parte de una firma (lo que incluye, por ejemplo, la imitación/mejora de un producto ya comercializado por la competencia, pero también el lanzamiento de una plataforma de e-commerce o la migración a un sistema productivo basado en maquinarias por control numérico).

En una perspectiva histórica, el estudio de la innovación ha evolucionado desde una concepción lineal, donde la secuencia de interacciones entre las instituciones de ciencia y tecnología, las empresas y los consumidores determinaba el ritmo y dirección del cambio tecnológico, hacia una concepción sistémica donde se asume que la innovación es el resultado emergente de una multiplicidad de actores que a su vez poseen múltiples interacciones. De manera análoga, el foco de atención ha virado desde la consideración de la investigación y desarrollo (I+D) cómo el único disparador del proceso innovativo hacia el estudios de las actividades de generación de conocimiento, las que además de la I+D, incluyen la formación de recursos humanos, la incorporación de maquinaria y equipo, las actividades de ingeniería y diseño industrial y la adquisición de tecnología, entre otras.

Por tratarse de un curso de nivel introductorio, el objetivo es presentar y discutir todo este abanico de conceptos y definiciones asociadas a la Economía de la Innovación, lo que se vincula con el abordaje del fenómeno en sus diferentes niveles. El carácter del curso es básicamente teórico aunque se proponen algunas aproximaciones prácticas con el objetivo de identificar, en cada uno de los módulos la relevancia de los conceptos y su impacto en el ámbito de la política pública y las decisiones privadas, y lo que es más importante, cómo sólo a través de la interacción de estas dos dimensiones es que se logran comprender los determinantes, resultados e impacto del proceso innovativo.


Objetivos:

El objetivo de este curso es presentar los elementos clave de la Economía de la Innovación. El curso parte de la presentación de los conceptos clave y las discusiones agregadas sobre el cambio tecnológico para avanzar luego hacia el análisis de la innovación a nivel de la firma, su impacto en la competitividad y la cuestión del proyecto de innovación.

Estructura:

El curso se estructura a partir dos bloques de unidades que proponen un análisis secuencial desde las cuestiones más agregadas (el nivel nacional) hasta las cuestiones más microeconómicas, relacionadas con el proceso innovativo, sus determinantes, resultados e impacto.

Luego de una presentación de los conceptos clave, el primer bloque, de nivel macro, abarca el estudio de los terminantes del cambio tecnológico y los procesos sistémicos, para concluir con las implicancias que se derivan en materia de política de innovación. A través de las 3 unidades que componen este bloque se analizan los procesos que marcan el ritmo y sentido del cambio tecnológico y el impacto del enraizamiento espacial y temporal de los procesos innovativos.  Dentro de este conjunto de estudios se destacan, además de J. Schumpeter, B-Å. Lundvall, N. Rosenberg, C. Edquist, Carlota Perez, G. Dosi, K. Lee, F. Porta, J. Sutz, G. Dutrenit, J. Katz, F. Chesnais, entre otros.

El segundo bloque, de nivel micro, abarca las cinco unidades restantes y presenta las diferentes dimensiones que permiten entender por qué la innovación puede traccionar procesos de competitividad genuina, sustentable y acumulativa. A lo largo de este bloque se propone abordar el fenómeno de la innovación como proceso y su relación con las capacidades y competitividad de la firma. En este marco, además de presentar los principales elementos conceptuales para su análisis, se propone discutir la forma en que todo ello es llevado a la práctica a partir de indicadores más o menos tradicionales y estandarizados de innovación. Para finalizar, se propone un análisis del proyecto de innovación, sus elementos clave y su relación con el bagaje conceptual y empírico presentado en las unidades previas. En este bloque, vale adelantar la importancia de los trabajos de R. Nelson, E. Penrose, G. Lugones, G. Yoguel, A. López, J. de Negri, J. Mairesse, B. Verspagen, entre otros; y el trabajo institucional realizado desde la OECD y la RICyT.